El 3er hoyo tiene un cierto elemento ascendente, en el que el drive tiene que remontar una subida en la calle. Una vez negociado el tee, comienza la diversión. Para quienes pegan fuerte, existen dos opciones para el segundo golpe de este par 5. Una línea diagonal de bunkers cruzados divide la última parte del hoyo en dos secciones diferentes. La línea más osada está a su izquierda, pero esto supone un golpe largo sobre el rough y sobre un viejo pozo de piedra. Si se ha tenido éxito en esta línea, sólo quedará un simple pitch para llegar al green. Si se opta por la ruta de la derecha, más sencilla, se necesitará una aproximación ciega desde un nivel considerablemente inferior al green. El hoyo cuenta con un bello trasfondo arbolado desde donde se divisa el fondo del barranco, dando una idea de lo que se avecina en el terrorífico 4º hoyo.